30 diciembre 2008

Feliz 2009
y mil besos pequeños a repartir a lo largo del año.
ana


Recordad

04 diciembre 2008

Todavía no tengo tele, vivo ajena a la crisis y no soy consciente de lo cerca que está la navidad (No he visto ni el anuncio del calvo, ni sé que si ha llegado al corte inglés, como hace siempre) me tomo una cerveza a las 9:00 en el bar Las Rejas para ver el telediario, Pepe me pone una tapa “calentica” y los parroquianos me comentan las noticias
Tertuliano 1: “Y dicen que los curas no casan a homosexuales y ellos están casados con dios y dios es un hombre, no?”
Tertuliano 2: "Que traigan una biblia para empezarte un expediente de conmutación”
Antes le compraba cerveza a un chino que tiene una tienda de alimentación que se llama “Casa Andujita”, ahora me doy cuenta de lo sola y desinformada que he estado todo este tiempo


Sé que tengo una estrellita pequeñita pero firme.
Y de noche todas las anas somos pardas, como me dijo Enrique,
y por supuesto cuando caemos lo hacemos de píe como los gatos, como me dice Jose




Goteras, tengo goteras, vivo en una preciosa casa que necesita más cuidados que el palacio de Versalles, arreglas una cosa y se rompen tres, estas lluvias me han desconchado el techo pintadito, recién pintadito de mi dormitorio, del vestidor (parece que soy de ese tipo de gente que tiene vestidor) y en el dormitorio de mi compañera se podrían haber hecho una piscinita, estoy pensando en dedicarme a la siembra de champiñones, el día menos pensado me encuentro níscalos en el pasillo, visto por el lado positivo os puedo decir que me levanto con unos tirabuzones preciosos. Echo de menos los días de sol de mi fumadero.

Ha sido divertido, me encantaba tomarme una cerveza rodeada de cajas, sentada en el suelo y repasando todo lo que de ellas salía. Ahora ya está todo más o menos colocado, en sitios más o menos provisionales, tengo ganas de terminar ya, de no pasarme la vida esperando al fontanero, al electricista, al albañil, al butanero… que parece una película porno, oiga!
Martina, se llamará Martina, un nombre precioso para lo mejor que le ha pasado a mi familia: mi sobrina, mi madre teje y teje con amor cosas pequeñísimas, a mí padre le brillan los ojillos cuando se sabe abuelo y le he regalado una ranita y una mariquita enamoradas que bailan al son de la música ninoninonííí, nonino, nino, nino, nonono, niiiiiiií!!!!
Quiero verla ya!!!!!